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Vacio.
Perfilado limpio en pocos minutos: diseño, remoción y terminación profesional.
Ver toda la línea de Perfilado de cejasPinza esterilizada, manos limpias, descartables nuevos.
Tip comercial: Es el servicio más rápido: la higiene marca la diferencia.
Desmaquillar la zona para ver la forma natural.
Tip comercial: Una zona limpia se diseña mejor.
Hilo + lápiz blanco para marcar inicio, arco y cola.
Tip comercial: Diseñar SIEMPRE antes de remover.
Hisopos, micro-brushes, espátulas descartables.
Tip comercial: Bandeja descartable = imagen pro.
Cera, pinza o hilo según preferencia y tipo de piel.
Tip comercial: Tener las 3 técnicas amplía clientela.
Tinte rápido para clientas que buscan más densidad visual.
Tip comercial: Upsell directo: “sumamos color por X”.
Fijador / highlighter para marcar el resultado final.
Tip comercial: Foto final con buena luz convierte en próximas ventas.
El perfilado de cejas consiste en limpiar, ordenar y definir la forma natural de la ceja respetando el rostro de cada clienta. No se trata de afinar de más, sino de mejorar el diseño, retirar excedentes y lograr una terminación prolija.
Antes de comenzar, limpiá la zona para retirar maquillaje, grasa o restos de productos. Trabajá siempre con manos limpias, herramientas desinfectadas y descartables nuevos.
También prepará los materiales: pinza, hilo o cera, cepillo o spoolie, tijera pequeña, lápiz o hilo para mapping, algodón, antiséptico suave y productos de finalización.
Observá la forma natural, el grosor, la cantidad de vello, la simetría y el crecimiento. No todas las cejas deben quedar iguales: el diseño tiene que acompañar el tipo de rostro, párpado y expresión de la clienta.
Antes de remover pelo, definí qué zonas conviene limpiar y cuáles es mejor conservar para no dejar huecos.
Marcá los puntos principales de la ceja: inicio, punto alto o arco y final o cola.
Podés ayudarte con hilo, lápiz blanco, regla o calibre. Este paso evita errores y ayuda a que la clienta vea el diseño antes de retirar vello.
Retirá primero los excedentes más claros: entrecejo, parte inferior, superior si hace falta y zona de la cola. Podés trabajar con pinza, hilo o cera según tu técnica y el tipo de piel.
La clave es ir de menos a más. Es preferible retirar poco y corregir después, antes que sacar demasiado y perder estructura.
Peiná la ceja hacia arriba y recortá solo las puntas que sobresalen demasiado. No cortes en exceso, porque podés generar huecos o dejar la ceja con aspecto rígido.
Después peiná en la dirección natural para controlar el resultado.
Si la clienta tiene cejas claras, zonas poco pobladas o quiere más definición, podés sumar tinte o henna según el caso. Esto ayuda a dar más presencia visual y mejorar el acabado final.
Elegí siempre un tono acorde al pelo, piel y resultado deseado.
Limpiá los restos de producto o vello, aplicá un calmante si la piel quedó sensible y peiná la ceja con gel, fijador o producto de terminación.
También podés mostrar el antes y después para que la clienta perciba mejor el cambio.
Recomendá evitar durante las primeras horas: frotar la zona; usar ácidos o exfoliantes sobre la ceja; aplicar maquillaje si la piel quedó irritada; exponerse a calor intenso si hubo cera o hilo.